¡Me mudaré al voivodato de Mazovia!

El pasado miércoles, 27 de febrero, recibí un correo electrónico en mi bandeja de entrada. Fue necesario leerlo y releerlo un par de veces, no porque estaba en inglés, sino porque era para mí difícil de creer: había sido seleccionado en la primera lista de 20 personas a nivel mundial acreedoras a una beca Erasmus Mundus para participar dos años en un postgrado europeo llamado oficialmente Master Course in Science & Technology, OpSciTech. Pasaría los primeros 12 meses en la capital de Polonia, Varsovia.

Aunque unos meses antes había hecho todos los trámites al pie de la letra, jamás contemplé como una posibilidad factible el que me otorgaran la beca. Hacían más de dos años que conocía el programa y desde el primer momento quise participar en él, tanto por la especialidad de la maestría como por la seductora idea de vivir un tiempo en el viejo continente.

La noche que leí el correo nos encontrábamos en casa únicamente mi madre y yo. Ella fue, por tanto, la primera en enterarse. Soy un escéptico empedernido y me cuesta trabajo admitir cuestiones como la intuición, pero esta vez tuve la impresión de que ella se acercó a mí preocupada, como sabiendo ya con exactitud lo que le diría. Le mostré el e-mail y se lo traduje. Inmediatamente noté que en ella no se presentaron emociones encontradas. Tuvo un solo y gran sentimiento: tristeza. Me preguntó si aceptaría la beca, si quería dejar mi ciudad y seres queridos, y cosas por el estilo. Las semanas fueron las únicas que le dieron a entender que yo verdaderamente deseaba irme.

Luego de dar la noticia a amigos, familiares y conocidos, ellos no han parado de interrogarme por qué me voy a estudiar a Varsovia. ¿Polonia? —me cuestionan—, habiendo tantos países en el mundo, ¿por qué precisamente escogiste éste?

Por supuesto que entiendo la intriga. Polonia suena a un país alejado, con muy poca relación en la vida cotidiana de un mexicano promedio. No resulta mucho menos descabellado irse uno a estudiar a Polonia que mudarse de trabajo a Singapur o de misiones a Malawi. Para el caso, las tres naciones quedan al otro lado del planeta.

Yo lo único que sé es que me voy al voivodato de Mazovia —les contesto a todos. Desconozco lo que vaya a acontecer en mi vida por allá, pero estoy seguro que será, en promedio, una experiencia positiva, probablemente la más grande que tenga hasta el momento.

Por último, creo que sobra mencionar que el aspecto académico no es precisamente lo que más me cautiva de ir a Europa, pero bueno, como decía en un comercial de televisión la inolvidable Nana Goya: «esa es otra historia».

Una respuesta

  1. Enhorabuena:) y saludos desde Varsovia! Joanna

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